El camino del artista – Patti Smith

El camino del artista – Patti Smith

 

“Jesus died for somebody’s sins but not mind
Meltin’ in a pot of thieves

Wild card up my sleeve

Thick heart of stone

My sins my own

They belong to me, me.”

 

“Cristo murió por los pecados de alguien, pero no por los míos
Fundiéndose en una cacerola de ladrones
tengo un comodín debajo de mi manga
Un grueso corazon de piedra
Mis pecados
Me pertenecen a mi, a mi”

 

Transcripción

Hola a todas y todos. Me demoré en sacar este capítulo. Ha llegado el verano acá y junto con el fin del toque de queda. Hacía falta vivir.

 

Pero aquí estoy de vuelta, porque me gusta, y lo necesito. Hoy hablaré de música, y poesía, de esa conjunción maravillosa,  de ese encuentro entre arte con arte. De la persecución del artista. Espero que disfruten el capítulo.

 

Y si en el episodio anterior hablamos de lo mismo, pero focalizándome en la figura de Bob Dylan, hoy mi musa será una mujer de casi la misma generación, la gran Patti Smith, y como artista de reparto Rilke, el poeta austriaco.

 

Tuve contradicciones al sacar este episodio, me decía “quiero hacer una segunda parte del encuentro de poesía con música. Pero quiero que sea mujer” Y más que explicar la obra, quiero explicar como se da esa conjunción orgánica entre el poeta con la música. Porque no todos son genios naturales como Bob Dylan.

 

Ahí aparecieron dos candidatas, pero decidí quedarme con Patti por ser casi contemporánea a Bob Dylan, y darle una prolongación a esa época tan fascinante que fueron los 60 y 70 del siglo XX. Y porque sobre todo es una que se encuentra como música casi por casualidad, ya que su aspiración era ser poeta en tiempos donde el ser poeta venía de baja, pero el rock & roll no. Por eso su música está plagada de rock y relatos poéticos. Y si bien perteneció a una época, no perteneció a ningún movimiento, pese a ser bautizada como la reina del Punk, lo que es muy limitante para su obra.

 

Empecemos con su biografía. Patti Smith, nacida en Chicago, Estados Unidos, a temprana edad se mudó con su familia a New jersey. La infancia y juventud de Patti son las de una joven de suburbios en una familia católica de clase media. Orden, tradiciones y juegos con sus hermanos. De joven sintió el llamado del arte, primero en una visita familiar al museo de Philadelphia donde vio por primera vez obras de Modigliani, Picasso y Dalí. Pero si hubo un artista que la vislumbraría sería Rimbaud. La figura, y biografía del poeta francés la empujaría a aventurarse en esta búsqueda.

 

Sin tener recursos para poder estudiar, partiría a la Universidad de la vida en Nueva York a formarse y crearse. En sus primeros días en NY Patti dormiría en parques, bancas, conociendo todo tipo de vagabundos, con los cuales aprendería, por ejemplo, cuando y donde ir a pedir sobras en restaurantes. En este punto de su vida, y ya con trabajo encontraría a su gran compañero, amigo y amante. Robert Mapplethorpe.

 

Robert al igual que Patti estaba en esa búsqueda artística de los finales de los años sesenta. Un artista plástico, dibujante, que fabricaba bisutería, y que terminaría encontrando su voz a través de la fotografía. Mencionó a Robert, porque luego de leer las memorias de Patti y Robert, el libro Just Kids, Solo niños, escritas por Patti, queda claro que sus caminos habrían sido muy distintos sin la complicidad y el compromiso por el arte que profesaban. El siguiente párrafo explica el nacimiento de esta relación:

 

“Estaba particularmente emocionada por su dibujo. Nunca había visto algo así. También me llamó la atención la fecha: En la festividad de Juana de Arco. El mismo día que prometí hacer algo de mi misma al frente de su estatua.
Le dije esto, y el respondió que el dibujo era simbólico de su propio compromiso al arte, hecho durante el mismo día. Me lo dio sin dudar, y entendí que en ese pequeño espacio de tiempo habíamos mutuamente abandonados nuestras soledades, y las habíamos reemplazado con verdad”

 

Es ese momento en que uno descubre en la otredad un confidente, el comienzo de la complicidad. Es cuando decimos que esta persona me entiende, no con la razón, sino con todo su ser. Es el momento donde nos sacamos las armaduras y nos quedamos desnudos. 

 

Poco importó el posterior auto descubrimiento de Robert y su homosexualidad, el equipo de Patti y Robert mantendría su palabra de ayudarse hasta el final. Uno más uno, en su caso, eran tres.

 

Y empezaba el episodio con :

Jesus died for somebody’s sins but not mind

Jesús murió por los pecados de alguien, pero no los míos

 

Por que esos versos son los con que inicia su carrera musical. Con su primer disco Horses, y su primera canción Gloria, un cover de Van Morrison, pero totalmente modificado con la poesía de Patti.

 

“Había escrito esta línea hace años como una declaración de existencia. Como un voto a tomar responsabilidad por mis acciones. Cristo fue un hombre del que valía la pena rebelarse, porque el era rebelión en sí mismo”

 

Rebelión y responsabilidad. 

 

“Me sentía constantemente confinada por la noción de que nacemos en un mundo donde todo está planeado por aquellos antes de nosotros. Luchaba para reprimir impulsos destructivos y trabaja en vez en los creativos”

 

Quien no se siente angustiado por la estrechez de la supuesta libertad que nos es heredada por las generaciones anteriores. Sofocados y sin tener mayores referencias intentamos hacernos paso en la jungla de la vida. Todos en un momento nos sentimos sofocados por esa ruta programada, la respuesta, si la hay, es la rebelión. Pero la rebelión es una cosa complicada, puede ir para los dos lados. Hacia la destrucción y la creación. Y casi siempre la creación es más difícil, porque es enfrentarse a la hoja en blanco y darle vida.

Por eso es más fácil mirar hacia al lado, o cerrar los ojos y seguir el camino programado, pero a la larga eso inclina nuestra energía a la destrucción, a la autodestrucción. El subconsciente nunca perdona.

 

Y sobre este camino alternativo que tenemos que nosotros crear, ese camino que es el más propio, el más íntimo. Que poniéndolo en concreto  puede ser también el deporte, el baile, la música, pintura o poesía. En ese camino abunda la neblina que no nos deja ver el horizonte, nublandonos y confundiendonos. Es ahí donde la voluntad se vuelve el único navegador.

 

En el libro Cartas a un joven poeta de Rainer Maria Rilke, el gran poeta austriaco, uno de los grandes del siglo XX, escribe en la primera correspondencia que inicia con un joven lo siguiente:

 

“Usted pregunta si sus versos son buenos. Me lo pregunta a mi, como antes lo preguntó a otras personas. Envía sus versos a las revistas literarias, los compara con otros versos, y siente inquietud cuando ciertas redacciones rechazan sus ensayos poéticos. Pues bien – ya que me permite darle un consejo – he de rogarle que renuncie a todo eso. Está usted mirando hacia afuera y precisamente es esto lo que no debería hacer. Nadie le puede aconsejar, nadie le puede ayudar. Nadie…No hay más que un remedio adentrese en sí mismo. Escarbe hasta descubrir el motor que le urge a escribir. Averigüe si ese impulso extiende sus raíces en lo más hondo de su alma. Y, procediendo a su confesión, indagué y reconozca si tendría que morirse en cuanto ya no le fuere permitido escribir- Ante todo, esto: pregúntese en la hora más callada de su noche: “Debo escribir?” Vaya cavando y ahondando, en busca de una respuesta profunda. Y si es afirmativa, si usted puede ir al encuentro de tan seria pregunta con un “Si debo” firme y sencillo, entonces, conforme a esta necesidad, erija el edificio de su vida.”

 

Este librito de no más de 70 páginas se los recomiendo a todos los aspirantes a escritores o aspirantes a algo que le quieran dedicar su vida. Son solo 10 cartas, entre el maestro Rilke y un aspirante a poeta. En esos lejanos tiempos cuando la gente escribía cartas.

 

Retornando a Patti Smith. Entre su llegada a NY a su primer disco, Horses, pasaron más de siete años. Trabajos como mesera, en librerias, combinado con actuaciones en teatro y trabajos de crítica de música. Pero siempre escribiendo, siempre con el objetivo a la vista, un objetivo abstracto, para los demás, pero no para ella, el ser artista. 

 

Y un evento vital en esta conversión, fue vivir en el Chelsea Hotel en Manhattan. El mítico hotel donde se alojaron Bob Dylan, Janis Joplin y Leonard Cohen y donde en sus afueras asesinarian a John Lennon. Un espacio de encuentro de artistas y proyectos de artistas, el lugar ideal para empaparse de la movida, de bohemia. Un día Patti decidida a cambiar su miseria parte con Robert y algunas pinturas para convencer al dueño del hotel que tenían lo necesario para pagar una habitación mensual, y que sobre todo que eran artistas con potencial. La verborrea y elocuencia de Patti con el look androgino de Robert dieron resultado, consiguiendo la habitación más pequeña con baño compartido en el pasillo.

 

A través de su nuevo domicilio, un mundo de contactos, y experiencias se abre. En esta etapa Patti tiene encuentros con Janis Joplin, Jimi Hendrix, y Allen Ginsberg entre otros. Pero más que estos cruces con celebridades, es el azar de decisiones que poco a poco van construyendo su carrera. Como cuando se corta el pelo a lo Keith Richards, y súbitamente su nuevo look androgino le permite iniciar una pequeña carrera como actriz de teatro. Subiendo así de peldaño en esta fauna extraña que son los artistas.

 

Años después y gracias a la red de contactos de su época en el Chelsea hotel es invitada a una lectura de poesía. Patti se toma en serio su primera lectura, y revolucionando la escena ingresa un guitarrista para que le hiciera música ambiente.  Pese a estar muy dudosa acepta la invitación conseguida por Robert.

Lo hice por la poesía. Lo hice por Rimbaud…Quería infundir las palabras con la inmediatez y frontalidad del rock and roll”

La lectura fue un éxito y de golpe se encontró con ofertas de más lecturas en Boston, en Londres, con publicaciones de sus poemas en revistas literarias, y un libro de poemas, inclusive la oferta de un contrato disquero. Pero Patti, que había leído muchos poetas malditos decide rechazar la oferta disquera, parecía demasiado fácil pensó. Y la vida de mis poetas, no, pensó ella. La vida años después la haría más segura y encontraría una banda con la cual lanzaría su carrera definitivamente.

 

Como diría Rilke:

 

Dése siempre la razón a sí mismo y a su propio sentir. Si luego resulta que no está en lo cierto, ya se encargará el natural desarrollo de su vida interna de llevarle paulatinamente y con el tiempo hacia otros criterios. Como todo progreso, éste ha de surgir desde adentro, desde lo más profundo, sin ser apremiado ni acelerado por nada. Todo está en llevar algo adentro hasta su conclusión y luego darlo a luz; dejar que cualquier impresion, cualquier sentimiento en germen, madure por entero en sí mismo, en la oscuridad en lo indecible, inconsciente e inaccesible al propio entendimiento : hasta quedar perfectamente acabado, esperando con paciencia y profunda humildad la hora del alumbramiento, en que nazca una nueva claridad. Este y no otro es el vivir de un artista.

Ahí no cabe medir el tiempo. Ser artista es: no calcular, ni contar, sino madurar como el árbol que no apremia su savia, más permanece tranquilo y confiado bajo las tormentas de la primavera, sin temor a que tras ella tal vez nunca pueda llegar otro verano. A pesar de todo, el verano llega. Pero solo para quienes sepan tener paciencia, y vivir con ánimo tan tranquilo, sereno, anchuroso, como si ante ellos se extendiera la eternidad. Esto lo aprendo cada día. Lo aprendo entre sufrimientos, a los que, por ello, quedo agradecido ! La paciencia lo es todo!”

 

La paciencia es todo, sí. Pero siempre que no nos olvidamos de ese deseo y objetivo sagrado. Patti Smith no lo olvidó, y siguió viviendo en NY y cultivando su arte junto a su compañero de vida Robert. Muchos le indican que tuvo suerte, que se aferró a un buen árbol en él, y que tuvo suerte de estar en el Chelsea Hotel, y que luego tuvo suerte de cortarse el pelo a lo Keith Richards para tener un look más alternativo y androgino. Pero la verdad es que todas esas decisiones las tomó ella. David Bowie en un par de entrevistas dijo que era gay solo como promoción y cultivar su imagen icónica, pese a que muchos años después confesaría ser ni siquiera bisexual, sino hetero. Me parece que cosas de este estilo no son tan relevantes, hay que saber aprovechar tus fortalezas en lo que sea, y hacerlas jugar a favor tuyo. Además, sin contenido de calidad ninguno de los dos habría llegado hasta donde llegaron.

 

Y además como diría Rilke.

“Yo quisiera rogarle, como mejor sepa hacerlo, que tenga paciencia frente a todo cuanto en su corazón no esté todavía resuelto. Y procure encariñarse con las preguntas mismas, como si fuesen habitaciones cerradas o libros escritos en un idioma muy extraño. No busque de momento las respuestas que necesita. No le pueden ser dadas, porque usted no sabria vivirlas aún – y se trata precisamente de vivirlo todo. Viva usted ahora sus preguntas.”

Hay que vivir las preguntas ¿Existe el amor? ¿Qué harías si tus sueños se cumplen? ¿ Qué harías si no?
Todo eso hay que vivirlo. Más que respuestas es tomarse en serio esas preguntas en las horas más silenciosas de la noche, esas horas donde no hay ruidos ni distracciones. Y si la respuesta pareciera ser una , y en una semana es otra. Es lo normal.
Como dice Patti Smith, la contradicción es el camino más claro a la verdad. Porque es el indagar más profundo y serio en uno mismo.

 

Aquí una canción en la cual se percibe nítidamente su poesía de símbolos.

 

Where are you going
Send me a letter, if you go at all

Ahh, the salvation of souls,
But wisdom we had not
For these people had neither King nor Lord
And bowed to no one
And they had lived in their own liberty
Going in circles
I saw the new
The inconstant shifting of fortune
And now I write to you
Words that have not been written

Words from the New World
Lying on a ship
And gazing at the western skies

Tracing lazy circles in the sky
It’s such a delight
To watch them dance
Be it sacrifice or romance
Free of all the things that we hold dear

And the sky opened
And we laid down our armour
And we danced
Naked as they
Baptized in the rain
Of the New World

 

Donde estas yendo
Envíame una carta, si es que vas
Aah la salvación de las almas

Pero la sabiduría no la teníamos

Por que esta gente no tenía ni rey ni señor

Y no se inclinaba a ninguno

Y habían vivido en su propia libertad

Yendo en círculos

vi la novedad

El inconstante cambio de fortuna

Y ahora te escribo a ti

Palabras que no han sido escritas

Palabras desde el nuevo mundo
Yaciendo en un barco

Y mirando a los cielos del oeste

trazando flojos círculos en el cielo

Es tan placentero

Mirarlos bailar
Sean sacrificio o romance

Libres de todas las cosas que apreciamos

 


Y el cielo se abrió

Y arrojamos las armaduras

Y bailamos

desnudos mientras ellos 

se bautizaban en la lluvia

del nuevo mundo

 

Su canción Amerigo, ya consolidada en su disco Banga del 2002. Profética, hablando del mundo nuevo mundo.

 

Y me empiezo a despedir, en este capítulo que más que mostrar la obra de Patti, era mostrar el camino recorrido hacia su conversión en artista. Un camino imposible de haber sido recorrido sin su compañero Robert.

 

Y me despido con Rilke, hablando de la relación entre hombres y mujeres.

 

“La gran renovación del mundo consistirá quizás en que el hombre y la mujer, una vez libres de todo falso sentir y de todo hastío, ya no se buscarán mutuamente como seres opuestos y contrarios, sino como hermanos y allegados.
Uniendose como humanos, para sobrellevar juntos, con seriedad, sencillez y paciencia, el arduo sexo que les ha sido impuesto.”

 

Agregar un comentario

Su dirección de correo no se hará público. Los campos requeridos están marcados *