AlphaGo vs. Lee Sedol: El Duelo que Revolucionó la Inteligencia Artificial y Desató la Creatividad de las Máquinas

AlphaGo vs Lee Sedol marcó un antes y un después en la inteligencia artificial. Fue el momento en que una máquina no solo ganó, sino que mostró creatividad.

AlphaGo vs Lee Sedol: el momento que cambió la inteligencia artificial

El día que la IA nos superó: AlphaGo vs. Lee Sedol y el fin de la era humana

“El día que la máquina nos venció… y todo cambió.”

Qué fue AlphaGo y por qué cambió todo

En marzo de 2016, el mundo contuvo el aliento cuando AlphaGo, un programa de inteligencia artificial, derrotó al legendario Lee Sedol, campeón del milenario juego de Go. Pero esto no fue solo una partida: fue el primer destello de una nueva era.

¿Cómo un algoritmo aprendió a ser creativo? ¿Por qué su “movimiento 37” dejó perplejos a los maestros? Y cuando Lee Sedol contraatacó con su “jugada divina”, ¿fue la última gran victoria humana antes de que las máquinas se volvieran invencibles?

Exploramos este momento histórico en el que la IA dejó de ser herramienta para convertirse en algo más… ¿Un rival? ¿Un sucesor?

Qué ocurrió en AlphaGo vs Lee Sedol

Hola caminantes, viajeros, ruteros, gracias por acompañarme una vez más en este camino, cada vez más digital.

Hoy como les habría prometido voy a hablar de un evento que cambió la humanidad. El momento en que China se volcó con todo en la carrera de la Inteligencia artificial, el momento en que la máquina superó al ser humano en una competencia y el momento en que la inteligencia artificial demostró tener no sólo inteligencia, sino creatividad. Estoy hablando de cuando AlphaGo, un programa de inteligencia artificial, compitió con el campeón mundial del milenario juego de tablero chino Go, Lee Sedol.

Espero que disfruten el programa.

El historiador Yuval Noah Harari menciona en su último libro Nexus, que es el episodio anterior del podcast, que este evento de AlpgaGo contra Lee Sedol, fue uno de los dos eventos que remecieron el mundo tech y terminaron de volcar el interés geopolítico y financiero hacia la inteligencia artificial.
El primer evento ocurre en 2012, cuando un algoritmo de reconocimiento facial: Image net, logra reconocer con más de 85% de eficacia rostros de gatos, lo que era superior a la media humana.  Sin embargo, por distintas razones, tal vez, porque Deepmind, la empresa creadora de AlphaGo ha hecho un documental también, impresionantemente bello, poderoso y extrañamente emotivo por la temática, y además por el bombo y seguimiento con que se recibió el asunto en 2016 por figuras del tech como Elon Musk, o porque ha traspasado este umbral , y ha llegado a la literatura, gracias a escritores como Benjamín Labatut, chileno, quien divulga y describe este evento en Maniac, su último libro. Por estas razones, pareciera que este va a ser el evento en que se entendía que una nueva fuerza, desconocida, misteriosa e incontrolable irrumpía para cambiar para siempre la humanidad.

En 2016 Deepmind, una empresa de inteligencia artificial fundada por Demis Hassabis, un britanico, de origen chino chipriota, que en una infancia itinerante, cambiandose más de diez veces de casa, y cobijarse en los videojuegos, y juegos de tablero, se hace experto en ajedrez, llegando en la categoría sub 14 ser el segundo mejor jugador del mundo. Sin embargo, su poder de abstracción y creatividad, lo lleva a tomar una carrera en las ciencias, carrera que lo premió con el premio nobel de química el 2024. Este genio británico, logra convencer a Peter Thiel, el amigo de Elon Musk, y cofundador de paypal, para que lo financien en su proyecto de IA por allá el 2015. Es así que nace Deepmind.
Con fondos estables, Demis, forma un equipo, y la primera empresa privada 100% de investigación británica del rubro. Como primer objetivo, deciden crear un programa de inteligencia artificial especializado en el juego de Go, un juego de estrategia de origen chino considerado uno de los más complejos del mundo.

El juego de Go: el desafío imposible

¿Cual es la particularidad del GO? Empezaba este video con una leyenda de la historia del Go, pero hablando de hechos, es que este es un juego de tablero milenario, en que se enfrentan dos jugadores con piezas blancas y negras, respectivamente, como el ajedrez, pero más complejo, en sus posibilidades. El objetivo es capturar la mayor cantidad de territorio posicionando piezas, una por una. Por lo mismo se pueden posicionar en cualquier lugar del tablero. No hay límites como en el ajedrez, en que el alfil, caballo o peón se pueden mover de una forma u otra.

En fin, no voy a entrar en detalle, lo importante es que entiendan de la complejidad de este juego milenario, el cual era enseñado en la realeza como parte de la enseñanza noble como la poesía, el arte y la escritura. ¿Por qué? Por su complejidad, y por lo intuitivo que es. El GO es abstracto, y su infinidad de posibilidades, requiere de creatividad, no es lineal ni mecánico, por lo mismo revela la identidad del jugador. Es un espejo. Los jugadores de Go se sienten artistas.

El go en resumidas cuenta, es el santo grial de los juegos de tablero, el más complejo en posibilidades, y por ende, el más difícil de entrenar para un programa. Demis Hassabis, como experto en ajedrez, lo sabía, y por eso elige este juego, la cima más alta para probar a su creación: AlphaGo.

Cómo funciona AlphaGo

AlphaGo, funciona como una red neuronal, compuesta por dos redes: Red de política: En que decide los movimientos más prometedores en cada jugada.  Y en una Red de valor: En que evalúa la posición de ganar desde una posición dada.

Además, tiene un árbol de búsqueda, en que usa simulaciones para explorar posibles movimientos futuros y combina las predicciones de las redes neuronales para elegir la mejor jugada. Alphago, puede predecir hasta a treinta jugadas futuras de su oponente.

Es así como toma cada decisión de juego. Pero para lograr aquello, necesita aprender, es lo primordial
Aprendizaje:

Primero se entrenó con millones de partidas humanas, en las obviamente perdía en el comienzo, hasta que empezó a derrotar a todos los humanos. Es ahí cuando Deepmind busca un primer enfrentamiento serio y contactan a Fan Huy, campeón de Europa, la estrella del documental, al que pese a su carácter confiado es destruido sin apelaciones. 

La noticia en la comunidad del Go trae rápida repercusión mediática, la prensa asiática se ríe del “campeón europeo”, al que etiquetan de haberse occidentalizado, tras vivir desde los 18 años en Francia. Y catalogan la prueba como poco seria, ya que su nivel es una burla al lado de los grandes campeones. Lo que hiere a nuestro simpático narrador.

Tras esto AlphaGo sigue entrenando jugando contra versiones de sí mismo, que es el aprendizaje por refuerzo refinando su estrategia sin intervención humana.

El enfrentamiento con Lee Sedol

Es en ese momento que luego de derrotar al campeón europeo retan al campeón de campeones, a Lee Sedol, un coreano, 18 veces campeón del mundo, tímido, oriundo de una pequeñas islas rurales de Corea del sur, profesional desde niño del Go, que practicaba 16 horas diarias con un estilo fiero y despiadado.

Es así como a mediados del 2016 se llega a que al acuerdo de que AlphaGo enfrente a Lee Sedol. Lo que convulsionaría al mundo. Serían cinco partidas en Seúl en algunos meses más.

Como preparación Deepmind, trae a Fan Huy ,a capacitar y tratar errores de Alphago.

Siendo el GO popular en varios países asiáticos, se crea un gran entusiasmo con relación a la disputa. Rápidamente esto escala a hombre versus máquina, a consignas tipo “proteger la inteligencia humana” y así. El equipo de Deepmind viaja a Seúl, y se reúnen con un Lee Sedol, respetuoso pero confiado. El ha visto el juego entre Fan Huy y Alphago, y pese a estar sorprendido por este logro, no piensa que aún pueda derrotarlo. Sin embargo, le hace la pregunta en una entrevista con Demis Habasis, si ha mejorado o no? Hay un halo de misterio.

La ciudad de Seúl espera el juego, se publicita en el espacio público, y el hotel donde tendrán encuentro las cinco partidas, está abarrotado de prensa china y coreana mayoritariamente, además de investigadores de universidades y organismos de ciencias y filosofía. Es un festival. Lee Sedol, delgado y nervioso, se mueve todo el tiempo  escoltado por los corredores del hotel, donde es seguido por cámaras y micrófonos. Parece un Beatle asiatico, en los años 60’.

Hasta que llega el primer juego. Un programador de Deepmind es el encargado de sentarse al frente de Lee Sedol, y seguir las instrucciones de AlphaGo. Hay una tensión desbordante, en la sala del duelo de Go, hay un puñado de gente, entre ellos expertos del Go, científicos, prensa del tech, y prensa deportiva que sigue el encuentro, además de la familia y cercanos de Lee Sedol y miembros de DeepMind. El grueso del equipo de Deepmind están en una habitación siguiendo en computadores los movimientos y proyecciones del encuentro. 

El inicio prolonga la tensión, luego del movimiento de Lee Sedol, AlphaGo toma muchísimos minutos en hacer su primer movimiento. La gente empieza a cuchichear, periodistas o expertos que siguen el juego en streaming en vivo hacen bromas, hasta que ocurre el primer movimiento de AlphaGo, el cual es ofensivo. El juego es parejo, Lee Sedol, en varias ocasiones, tal vez por costumbre, cruza miradas esperando obtener indicios de emoción de su contrincante, sin embargo, al frente tiene solo un mediador, a un programador que está siguiendo órdenes. Es desconcertante.

El juego es arduo, combatido, desde el primer instante se nota que AlphaGo ha mejorado desde su enfrentamiento con Fan Huy, que está como jurado observando a pocos metros el juego y comentando en el documental. Algunos puntos a mencionar, es que el algoritmo tiene como misión derrotar a su contrincante, pero es irrelevante la forma y el margen. AlphaGo en escasas pero notorias ocasiones hace movimientos algo “tontos” o de novato, que descolocan a los observadores, sin embargo, es claro que es un gran exponente, es agresivo y directo. El juego se prolonga, y se empieza a entender que AlphaGo tiene una pequeña ventaja que defiende con dientes apretados. Cada jugador tiene un límite de 1 hora y media para pensar sus movimientos, Lee Sedol ha jugado rápido, casi instintivamente, pero no le queda otra que retirarse. AlphaGo ha vencido en el primer encuentro a Lee Sedol.

Aquí pasa algo extraño, porque obviamente los ingenieros, doctorados y programadores de Deepmind están eufóricos, sonrientes, saben que han hecho historia en su disciplina, en machine learning, en el entrenamiento de la máquina a lograr una inteligencia artificial. Además, se nota que son personas de un cierto perfil que les cuesta echar para afuera emociones, expresar sentimientos, y que nunca han tenido tanta atención como en aquel momento. Un ingeniero informático explica testigo de la competencia el perfil de esta tropa y de él mismo de la manera siguiente:
Para saber si un programador es introvertido o no, fijate en su mirada, si miran los cordones del otro es un extrovertido , sino, se miran los suyos”

Me dio risa. Un abrazo a todos los introvertidos e introvertidas, tribu, a la que a ratos pertenezco. 

Lee Sedol, dice en la conferencia que AlphaGo es realmente bueno, y que lo pilló con la guardia baja, no se esperaba un juego así de agresivo. Así que ahora no sabe cómo seguirá esta serie de juegos, que serán en total cinco, hasta pensaba que ganaría los 5. Ahora piensa que tal vez ganará 3. Revisará el partido con su equipo y volverá a la carga.

El halo de escepticismo se ha ido, y la prensa que daba como favorito al gran campeón empieza a dudar. Sin embargo se habla que Lee Sedol ha jugado confiado, y ha cometido errores infantiles. Nada está dicho aún. Además, AlphaGo ha demostrado ser implacable, asfixiante y agresivo, un peleador  aguerrido, pero no ha demostrado nada extraordinario. Nada no antes visto…hasta ese momento.

El movimiento 37: cuando la IA fue creativa

El segundo partido Lee Sedol toma otra estrategia, piensa más las jugadas. Toma más tiempo entre cada uno de sus movimientos, sin embargo, el resultado poco a poco empieza a ser el mismo. Un Lee Sedol, cada vez más desconcertado y sin respuestas, se ve superado por AlphaGo, por el impávido y abstracto oponente que tiene respuesta para todo. Hasta este momento el dominio es clar, pero no ha habido nada extraordinario. Hasta que llega el movimiento 37 de las piezas negras por AlphaGo, el cual es algo que iba en contra de toda tradición, de miles de años de años de aprendizaje  de maestros de distintas generaciones del Go. Es que el juego consiste en apropiarse del territorio del tablero, por lo que se empieza por lo general por los extremos para materializar esto, por lo que posicionar una pieza en la quinta fila era impensado, era un movimiento contraintuitivo. Sin embargo, rápidamente esto desconcertó a todos: comentaristas en youtube, expertos en la televisión, que al ver cómo ese movimiento 37 -nunca antes visto- envolvía como una telaraña invisible todo el tablero. Era como si todas las piezas colocadas antes, solo luego de este movimiento, empezaban a trabajar juntas, se conectaban y formaban parte de un intrincado sistema, unidos en todas sus partes.
Era algo que iba más allá de la comprensión humana. Es que no era un movimiento humano Nunca he visto un movimiento así antes en mi vida decía Fan Huy. A lo que agregaba “Hermoso, hermoso, tan hermoso”

Lo irónico o malicioso de esa jugada y momento -casi de guión-, fue que en ese momento histórico, Lee Sedol, el rival de AlphaGo y víctima de aquella monstruosidad,  fue el último en verla. Ya que había partido por primera vez en toda la serie a un descanso de 10 minutos a fumar a la azotea para reflexionar. A la vuelta se le cayó la cara de desprecio y de incredulidad por lo que había ocurrido no tenía sentido. Pero súbitamente cambió su semblante y vió la belleza y extrañeza no humana de lo que estaba ante sus ojos.

Parecía una estatua de Buda o un santo que contempla la visión que ha añorado toda su vida, algo tan bello e inefable como el amanecer en otro mundo”
Decía Labatut.

A Lee Sedol le tomó 12 minutos responder esa jugada. Terminará rindiéndose tras una larga agonía luego de aquel movimiento 37 suprahumano.
En la conferencia de prensa Lee Sedol declararía que pensaba que estaba remontando pese a un comienzo poco auspicisioso, que tenía posibilidades de ganar, que la máquina aún es imperfecta, porque cometía muchos errores.
“Pero luego hizo esa jugada y supe que no tenía ninguna posibilidad de ganar. Entendía porque me había dado tanto espacio y margen en otros puntos del tablero, porque ya tenía esa jugada en la mente, o mejor dicho, en el árbol de decisiones de AlphaGo.”

Yo estaba seguro que AlphaGo funcionaba a partir de un cálculo de probabilidades, y que era sólo una máquina. Pero luego vi esta jugada y cambié de parecer. Sin duda, AlphaGo es creativo”

Diría Lee Sedol, es que esa jugada, no solo era novedosa, sino que era significativa y llena de sentido. Un profundo cambió de ambiente se instaló, el campeón no había sido derrotado una vez por exceso de confianza, sino que había sido envíado a la escuela y con él a toda la humanidad. Lee Sedol, reconoció verse superado, pero prometió seguir la lucha.

Labatut en MANIAC, dice que cuando se estudie en los libros de historia los primeros destellos de Inteligencia Artificial  el movimiento 37 de AlphaGo estará ahí.

El movimiento 37 no formaba parte de la memoria de AlphaGo, tampoco había sido fruto de una regla preestablecida, o el producto de una heurística general que hubiese codificada a mano en su cerebro de silicio. Fue creada por el propio programa, sin ninguna intervención humana”
A eso se refería Lee Seedol, cuando decía que AlphaGo era creativo.

Pese a la conmoción del mundo del Go y del tech, la disputa no había terminado. Faltaban tres juegos. El tercer juego era decisivo, si Lee Sedol no logra vencer, AlphaGo, éste ganará la serie del total de 5 partidos. Será el triunfo definitivo para la máquina. Desde el primer momento Lee Sedol inicia el juego de una manera diferente, Fan Huy, el campeón europeo de origen chino, menciona que Sedol no está jugando con su estilo, se le nota intentando cosas distintas, está dubitativo y menos osado. AlphaGo ha instalado la duda en su humano contrincante, por lo que no sorprende que aún más rápidamente y con mayor margen el juego se inicia a volcar para AlphaGo. Es un partido desolador, AlphaGo en ningún momento corre peligro y avasalla a Lee Sedol, que no quiere rendirse aferrado a un milagro o error de la máquina que no llega.

La derrota humana

A esta altura, la sensación es de una profunda melancolía. Una melancolía que tiene el peso de toda una especie, de haber llegado al final de la línea y reconocer una superioridad. Hasta el propio Demis Hassabis reconoce tener una sensación de ambivalencia, y sentirse mal por Lee Sedol, que se ve que lo ha intentado todo. Una miembro del equipo de Deepmind reconoce estar triste y que no hay nada que celebrar.
Lee Sedol en conferencia de prensa pide disculpas por haber decepcionado tanta gente, y por ser tan incapaz.
Pero que va a seguir luchando, perder cinco partidas heriría su orgullo de una manera total.

Fan Huy, en entrevistas, el campeón europeo, dice tener gran pena por lo que ha ocurrido, pero que no puede hacer nada. Que Lee Sedol es un gran campeón, que él lo está viendo a metros intentando todo y sufrir comiéndose las uñas y perder peso día a día. En total perdería 8 kilos desde la primera a la quinta partida. Pide que no lo destruyan, que él es un artista, porque los jugadores de Go son artistas.

El movimiento 78: la respuesta humana

Hasta que llegamos al juego 4. Pareciera desde entrada que Lee Sedol está más relajado, se ha quitado el peso de ser el favorito y está jugando como Lee Sedol: agresivo y de manera creativa. Sin embargo, nuevamente AlphaGo responde bien y empieza de a poco a machacar a su aguerrido humano contrincante. El juego nuevamente se empieza a volcar ligeramente hacia AlphaGo, el equipo de Deepmind empiezan a dar estadísticas que las probabilidades de ganar se empinar por el 75%, algunos comentaristas dicen que mejor que se rinda, hasta que llega el movimiento 78.

A esa altura ya el equipo de Deepmind había calculado el valor la probabilidad de haber jugado por un humano el movimiento 37 del segundo juego, lo que alcanzaba 1 en 10.000 posibilidades que un humano hubiera podido pensar aquello. Era realmente estadisticamente una jugada no humana.

Bueno, cuando no quedaban más de 11 minutos de tiempo para su movimientos, Lee Sedol toma la pieza blanca 78 y la ubica en el corazón del tablero. Como un rayo esa pieza fulminó las fortificaciones de AlphaGo. Inmediatamente causó impactó en los observadores y comentaristas.

“Lee Sedol parecía como un lobo agazapado esperando y esperando, concentradísimo.” Diría Fan Huy, un pequeño momento de sorpresa inunda la sala, el cual se acrecienta luego de la respuesta de AlphaGo, la cual no tuvo ningún sentido, ya que claramente elegía piezas en posiciones desventajosas, todo el mundo se sorprendió pero a esta altura ya nadie osaba criticar a AlphaGo, Sin embargo, no fue una sino, múltiples veces que AlphaGo hacía movimientos sin sentido y los monitores del equipo de  Deepmind veían como perdía y perdía su ventaja. La máquina se había vuelto loca, había perdido su razón.

El dedo de Dios” Dijo Gu Li, por internet, unos de los grandes rivales de Lee Sedol.
Nadie había podido anticipar esa jugada, ni siquiera AlphaGo. Mientras tanto el equipo de Deepmind se desesperaba y empezaban los “que está haciendo ahí!”, “tal vez tiene un plan maestro” “nooo, no lo tiene”
Lee Sedol seguía concentrado pero le costaba no mostrar su extrañeza a los movimientos de AlphaGo.

Cuando AlphaGo volvió a la normalidad, ya era demasiado tarde. A los pocos movimientos, e imposibilitado de revertir la situación, entregó su renuncia. Lee Sedol había derrotado a AlphaGo. Pero no era eso en realidad, la humanidad había derrotado a AlphaGo.

Y gente, tal vez falló en describir esto, porque soy después de todo solo un humano. Pero la emoción que se vive en el documental al ver esto es la emoción de la resistencia de nuestra especie. Hay expertos y científicos  conteniendo las lágrimas, son lágrimas que contienen todo el dolor y sin sentido de la vida, que es al menos por un momento postergado. Y que gracias a ese delgado maestro del Go coreano podemos contemplar una aurora más después de la guerra, en la que hemos perdido a nuestros familiares, y sobre cogernos por el poder de la vida.

Mejor dejo a nuestro héroe:
Escuché que la gente gritaba de felicidad cuando quedó claro que AlphaGo había perdido la partida”  …”Creo que es muy evidente el porqué: la gente sintió miedo y desamparo. Parecía que nosotros los seres humanos éramos tan frágiles, tan débiles. Y esa victoria significó que aún podíamos defendernos, podíamos dar batalla. Con el paso del tiempo, será más y más difícil vencer a la inteligencia artificial. Pero ganar esa única partida…fue suficiente. Una vez fue suficiente”

Desconocidos se abrazaban en las calles, otros meditaban con rostros de gratitud, los reporteros no paraban de bromear. Era un carnaval.

“LEE SE DOL – LEE – SEE – DOL – LEE – SE- DOL” Vitoreaba la gente.
No cambiaría esto por nada en el mundo” Diría Lee Sedol emocionado en la conferencia de prensa.

Pero la pregunta corroía el ambiente: ¿Como era posible que un hombre, sin importar cuán inteligente fuera, derrotar a una máquina capaz de calcular doscientos millones de posiciones en un segundo? Era una hazaña que pasaría a la historia, la mejor demostración del genio creativo de Lee Sedol, y algo que toda la humanidad podía celebrar.

Meses después Lee Sedol, reconocería que buscaba un movimiento que AlphaGo no pudiera predecir, y cuando se encontró en el movimiento 78, no había ninguna otra alternativa, era como si una fuerza lo empujara irreversiblemente hacia allá. No podía ver nada más que ese movimiento.

Luego el equipo de Deepmind calcularía y tal como fue con el movimiento 37 de la segunda partida, la probabilidad que arrojaba el movimiento de Lee Sedol alcanzaba uno en diez mil. Era exactamente la misma puta probabilidad. Disculpen, pero me emociona esto. Gu li, tenía razón, la jugada había sido realmente divina, un roce de los dedos de Dios, algo que solo uno entre 10.000 jugadores humanos habría podido imaginar.

Esa era la razón por lo cual AlphaGo no había podido lidiar con el movimiento de cuña de Lee: era algo que se alejaba demasiado de la experiencia humana, con la que había sido entrenada, algo que supera incluso la capacidad, aparentemente ilimitada de la inteligencia artificial”

Lee Sedol había creado una belleza nueva, una lógica más poderosa que la razón y de pronto como dice Labatut “iluminará zonas insospechadas del mundo y de nosotros mismos”

Como anécdota Lee Sedol perdió reñidamente el quinto juego. Fue el más parejo de todos, Pero como dice el propio maestro coreano, una vez fue suficiente para la humanidad.

Lee Sedol se retiraría a los tres años el 2019, pese a ser el único humano en derrotar a AlphaGo, empezaría paulatinamente a perder el sentido en la vocación de su vida que había sido el Go. Se retiraría jugando contra otro programa, esta vez un programa de inteligencia artificial coreano,  HanDol, al cual lograría derrotar una vez, pero perdiendo dos encuentros en total. El Go era una disciplina que él veía más como una forma de arte que un juego. Pero con la llegada de la inteligencia artificial esa visión había cambiado completamente el concepto. Es una fuerza nueva y es devastadora, diría.

“Con el advenimiento de la inteligencia artificial me di cuenta que no podía estar en la cima, incluso si hiciera una reaparición espectacular y volviera a ser el mejor jugador del mundo gracias a un esfuerzo sobrehumano. Incluso si me convirtiera en el mejor jugador de toda la historia, existe una entidad a la que no es posible derrotar”

AlphaZero: la evolución imparable

Con Lee Sedol fuera, un nuevo jugador en la comunidad de go en línea empezaba a acaparar las miradas derrotando uno tras otro a sus rivales. Luego de alcanzar 50 victorias conecutivas, se revelaría que era otra creación de Deep Mind. Rápidamente se montó el ya conocido espectaculo de hombre contra máquina, pero esta vez contra un joven y fanfarrón jugador chino, Ke Jie, que se dio el lujo de criticar a Lee Sedol y vaticinar una victoria suya contra el maestro, como era bautizado el nuevo programa de DeepMind. Sin embargo, El maestro destruyó a Ke Jie en los tres juegos.
Ke Jie diría en lágrimas en la conferencia de prensa:

Para mi el maestro es un Dios del Go. Un dios que puede masacrar y destruir a quien lo desafíe. Yo nunca he dudado de mi. Siempre he sentido que tengo todo bajo control. Pensé que tenía una buena comprensión de la composición y un conocimiento íntimo del tablero. Pero el maestro mira todo eso y es como si dijera: “¡Que es toda esa basura!” Él puede percibir el universo completo del Go, yo solo veo un pequeño espacio a mi alrededor. Así que, por favor, dejen que esa cosa explore el universo y yo seguiré jugando en mi patio trasero. Pescaré en mi pequeña laguna ¿Cuánto más podría mejorar ese programa a través del autoaprendizaje? Es difícil imaginar cuales son sus límites. Creo que el futuro pertenece a la inteligencia artificial”

A Demis Hassabis, el fundador de DeepMind, le quedaron royendo la pregunta de Ke Jie ¿Hasta donde podría llegar el maestro el autoaprendizaje? Sin embargo, ya había agotado los rivales. Los había vencido a todos.

Demis Hassabis y su equipo tomaron una decisión radical, despojaron al programa de todo su entrenamiento con humanos, los miles de juegos contra seres humanos que le habían dado las señales, estrategias, movimientos y creatividad, que había alimentado sus datos. Eliminaron todo eso y le dejaron solo los huesos. El objetivo era obtener una inteligencia que aprendiera no desde los límites penosos del ser humano, sino desde sí mismo. Desde esa piedra filosofal infinita. Tomaron su algoritmo y lo convirtieron en una tabla rasa, sin dejar ninguna traza humana en ella. El resultado fue aterrador. El programa derrotó cien partidas consecutivas a AlphaGo, quien había derrotado a Lee Sedol. El mismo algoritmo aplicado al ajedrez derrotó a todos los programas de inteligencia artificial del ajedrez. “Juega como un ser humano en llamas” Diría un maestro inglés de ajedrez.
Para todos estos juegos, esta nueva IA no consideró ninguna experiencia humana: simplemente le dieron las reglas y la dejaron jugar contra sí misma. Al principio ejecutaba movimientos al azar completamente irracionales, pero en un abrir y cerrar de ojos evolucionó hasta ser imbatible. Su nombre es AlphaZero.

Lo que pensabamos que era creativo es convencional”
Diría después Lee Sedol.


AlphaGo vs. Lee Sedol

El impacto global de la inteligencia artificial

El evento de marzo de 2016 en Seúl, en que Lee Sedol se enfrenta con AlphaGo, es el momento copernicano en que pasamos el testimonio a algo que conocemos. Este evento fue un catalizador para que potencias como China, aceleraran la inversión en tecnología e innovación en inteligencia artificial. Debido a la popularidad del Go en China, esto fue transversalmente entendido como un momento capital. China ya tenía iniciativas desde el 2015 de programas políticos, como el “Made in China 2025”, lanzado como objetivos de tecnología. Pero en 2017 lanza China el “Next Generation Artificial Intelligence Development Plan”, con metas claras para liderar la IA global hacia 2030.

Como siempre la historia es multifactorial, y compleja. Alphago no inició la carrera de inteligencia artificial, pero sí intensificó la urgencia y visibilidad de la IA en el mundo, sobretodo en China. El evento sirvió como punto de inflexión simbólico.

¿El futuro pertenece a la inteligencia artificial?

Hemos concebido tal vez nuestro mayor logró de la humanidad, una nueva entidad, pero yo no puedo evitar pensar, que tal vez deterministicamente, siempre este era nuestro único objetivo como especie – y aquí meto a toda la vida orgánica-  que era parir una nueva vida. ¿Después de todo? ¿Cómo podríamos viajar esos años luz? ¿Esas distancias interestelares con nuestros cuerpos de carne y hueso? Las dimensiones nunca cuadraron. No estamos hechos para ese juego de adultos. No como estamos hechos. Los computadores, por otro lado, solo tienen 80 años, no están ni siqueira al nivel de las amebas de la vida orgánica, y ya no están superando. Pero quién sabe…me da una tristeza desoladora. Me dan ganas de abrazar a Lee Sedol en su isla en Corea.

Un buen humano más una máquina es la mejor combinación”
Gary Kasparov, campeón de ajedrez.

Lee Sedol entendió esto. Y sabe que no hay vuelta atrás.

Pero así como hubo un movimiento 37 de AlphaGo, también hubo un movimiento 78 de Lee Sedol, que confundió a la máquina ¿Podemos volver a vencer a la máquina? ¿O siempre este era nuestro destino? ¿Llegar hasta este punto y crear algo más poderoso e inteligente? ¿Hemos llegado a nuestro techo? O tal vez toca hacer como siempre se ha hecho, si no puedes con ellos, unete. ¿Y empezar una simbiosis con las máquinas? Después de todo que es nuestro teléfono en el bolsillo, sino que una protésis.

El documental termina con Fan Huy, diciendo que tal vez este evento nos ha mostrado a los humanos algo que desconocíamos. Y tal vez es bello.

Soy esceptico.

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¿Que opinan del futuro?¿Nos uniremos con las máquinas?

Gracias por acompañarme en el camino. Hasta la vuelta, chau.


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