Viajes, reinvención y segundas oportunidades – Thoreau
Este episodio piloto de En el Camino explora la relación entre viajes, reinvención y segundas oportunidades. A partir de Thoreau, Steve Jobs y una experiencia personal, aparece una pregunta central: qué pasa cuando decides escuchar otro tambor y cambiar de vida.
Como me reinventé
El viaje como revolución, Thoreau e Into the Wild y vivencias de como pasé de cesante y deprimido a una reconversión personal y vivir en París.
Las segundas oportunidades existen, nunca es tarde para volver a empezar e iniciar una reconversión vital.
(www.enelcaminopodcast.com) (@enelcaminopodcast)
Hola, hola. Soy Nico, el creador del podcast. Gracias a ti, curiosa, curioso, por esta curiosidad
de meterle play a este primer episodio. Antes que te metas en el camino, te quiero pedir un
poco de paciencia en estos primeros cinco episodios que los grabé en la prehistoria,
sin buen micrófono, ni edición, ni guión. Además, estos cinco primeros episodios podrían
ser viscerales, un poco personales, pero yo les tengo mucho cariño. Así que te prometo,
de verdad, que después esto se profesionaliza y los mmm ee desaparecen. Al menos, eso me lo
dijo mi mamá. Espero que disfrutes el programa.
Esto es En el Camino, capítulo piloto.
Porque hemos de tener una brisa tan grande en triunfar y en empresas tan desesperadas,
si un hombre no marcha igual paso que sus compañeros, pueda que se deba que
escuche un tambor diferente. Enri Thoreau. Hola, este es el podcast En el Camino. Y en este
espacio vamos a hablar de viajes, de reinventarse, de la vida nómade y de
la vida mucho más que estar atado solo en un lugar y que ese estímulo tan fundamental que
tenemos de conocer y de curiosidad está más vivo que nunca en este siglo XXI, en este 2020,
y que hay distintas y diversos estilos de vida y oportunidades para todos los que quieren
viajar.
Escuchar otro tambor: el origen de En el Camino
Thoreau, Walden y los caminos de vida que casi nadie se atreve a mirar
Empecé con esa frase de Thoreau porque siempre me interpela esta obra de él que es
Walden, que es un ensayo en que este autor ensayista de Massachusetts se fue, se aisló
por dos años a un lago llamado Walden, alejado de toda vida, esto en el siglo XIX,
mediados del 1800 y el resultado de este experimento, de esta desobediencia civil entre comillas,
fue este hermoso libro en el que habla un poco de los otros caminos de vida que existen,
ya que pareciera que hoy sobre todo estamos y siempre estamos automatizados a vivir de una
forma, a nacer, ir al colegio, luego bueno, estudiar y los que podemos, los que no y trabajar
y crear riqueza pensando que ahí está la felicidad. Si te gustó Into The Wild la
película y que era Thoreau, la inspiración de la filosofía, del personaje principal,
está en gran parte basado en Thoreau. Él fue un naturalista americano del siglo XIX, como decía,
pero en tiempos donde Estados Unidos no era sinónimo de imperialismo, sino símbolo de
independencia y creatividad en el nuevo mundo. Él era alguien que le gustaba hablar con los
indios, porque en materia de naturaleza eran los únicos que podían tratar con él de igual
igual. Entonces esta es una obra positiva que muestra caminos y que está super vigente al
día de hoy, como podemos ver en hechos de que en Chile la demanda de terrenos en Patagonia,
por ejemplo, se ha disparado y va a seguir disparándose porque uno, por la crisis del
agua que tenemos y segundo, por el estilo de vida que hemos visto que a muchos no nos gusta,
que hay en la megápolis, en las grandes ciudades, donde hay una miseria y una crueldad,
y de eso no hay escapatoria.
Los ruidos externos y la dificultad de escuchar lo que uno quiere
Para mí fue súper revelador haber leído a este autor y
me quedo con esa parte de los tambores. Cada uno tiene unos tambores distintos,
que son en el fondo del corazón de cada uno y hay que saber escucharlos. Y eso solo se puede
hacer a través de una educación con una conexión interior que es súper complicado,
porque estamos llenos de ruidos externos. El que dirán las expectativas de la familia,
del entorno y la estúpida y imbécil carrera de quien la tiene más larga.
Vivimos en un mundo en que todo es rápido, todo es veloz y hay que estar…
estamos interconectados con una sociedad, estamos con las redes sociales, estamos con las
noticias, con todas las cosas malas que pasan, pero tenemos poco tiempo como para,
no digo meditar, yo no medito, pero sí como para conectarse con lo que uno le pasa con
tal vez leerse, leer un libro, leer un poema, ver un cuadro, no sé, salir a hacer un trekking
y bueno, ahí uno es cuando encuentra un poco esa elevación espiritual que te hace decir,
va, en verdad esto es, esto es.
Cuando la vida te obliga a moverte
La crisis personal y el rechazo a una vida que no era propia
En mi caso empecé a escuchar y a arrastrar esos
tambores un poco por el azar alrededor de los 27 años, época en la que me sentía
irracionalmente viejo, muchísimo más que de lo que me siento ahora. Me sentía que era
prisionero de una carrera que había estudiado que no me gustaba, que no me convencía y que
me he elegido solo por estabilidad laboral, o sea, por miedo, que en ingeniería comercial
y que estaba atrapado, que no me quedaba otra que buscar trabajo.
Perder el trabajo y empezar a ordenar la siguiente jugada
Y encontré una pega, encontré un trabajo en la que la pasé mal por tres años hasta que me echaron. Por suerte
me echaron porque así obtuve una indemnización, la que me dio tiempo para planear la siguiente
jugada, pero la que me prometí, tuve la lucidez en ese momento de que no quería
volver a lo mismo. Me había dado cuenta en la oficina que no quería ser como ellos,
como esa gente. Y si bien me lancé fuerte ese fin de semana, me echaron un viernes,
me lo tomé todo, ese fin de apagándote él y todo, mi viejo me puteó como nunca, en fin,
la pasé súper mal, pero ya el lunes. Me ordené y empecé a levantar temprano, a hacer deporte,
me encontré con un tiempo para mí mismo, a volver a leer, que es algo que es súper
importante para mí. También conocer nuevos autores en música, en poesía, etcétera,
lo que me acercó un poco a la belleza, a querer un poco, a soñar en realidad,
que en esta etapa, en esa etapa, sobre todo, fue fundamental.
Steve Jobs y la idea de que los puntos solo se conectan hacia atrás
Y en un video que para mí fue después de leerme la biografía de Steve Jobs, fue una charla que él da en Stanford a unos
egresados donde les dice que los puntos no se conectan hacia adelante, sino que se conectan
hacia atrás. Y esto lo da con un ejemplo de que él, en su primer año creo, él renuncia
a la universidad porque no le veía sentido, pero sigue yendo a clases que a él le gustan,
como una de caligrafía, que en ese momento él no tenía ninguna seguridad y ninguna idea de que
le podía servir. Pero diez años después, cuando él crea Mac, este curso se conecta
completamente con lo que él le estaba haciendo y la tipografía y las fuentes de las letras que
había estudiado hace ya más de 10 años, lo podía aplicar, lo que hizo toda una diferencia
en su sistema operativo en comparación de la competencia, que tenía un diseño mucho más
elegante, con mucho más estilo. Y él ahí deja claro que hay que creer en algo, hay que hacer las
cosas que a uno le gustan porque los puntos se conectan hacia atrás y nunca hacia adelante,
en un momento uno no tiene nada claro lo que está haciendo, pero hay que creer en algo,
en un destino, en el karma, en lo que sea, pero hacer las cosas que a uno le gustan.
Y bueno, es fácil, Steve Jobs, multimillonario, casi que revolucionó el mundo de las tecnologías,
pero para mí fue muy fuerte saber que incluso este tipo de gente seguía la guata,
lo instinto, algo más básico que incluso la razón.
Brasil, Francia y el viaje como punto de quiebre
Brasil como primera salida y primer intento de reinventarse
Así que me permití soñar por primera vez intentar de seguir los sueños y hacer un viaje, pero un viaje que no sea circular,
no podía volver a lo mismo. Partí a Brasil, que era un país que siempre, el que me había
traído por un par de viajes que había ido con mis amigos y que me había sentido de alguna
manera feliz por esa energía, ese carnaval, esas víveras brasileras de tomarse la vida
un poco más relajado. Y me fui también con un poco la excusa de aprender portugués y con
un proyecto audiovisual que, si bien no dio resultados, sí me conectó un poco con lo de
comunicarse, con empezar a escribir. Y hoy en día, siete años después, estando en Francia,
viviendo en París, creo que fue un momento bisagra, un momento cúlmine en mi vida que
me permitió soltar las amarras y decir, bueno, vamos, y que salga lo que salga, pero todo en
base a lo que vendría a ser el positivismo, las ganas, el amor.
Ecuador, Francia y el aprendizaje de trabajar con las manos
Y posterior a eso, bueno,
inicié con una ruta un poco errática. Seguí a una pareja a Ecuador. Estuve viviendo ahí un año,
me encontré con todo lo que había oído de Chile, como ese statu quo nefasto en Clasista,
en el que se vía tanto en Sudamérica. Y terminé cayendo en Francia, en El Vino,
trabajando en el campo como obrero agrícola.
Thoreau otra vez: vivir deliberadamente y no descubrir tarde que no viviste
Recién a mis 30 años, por primera vez, trabajaba en serio con las manos y fue también otra revelación enorme ese hecho de conectarse con la materia, que lo tienen tanto los artesanos y que te hace involucrarte con
una actividad, pero en verdad tu cabeza se va para otro lado. Hay una conexión un poco mágica
en lo que viene a ser el trabajo, el conectarse con la materia, que para mí fue súper rico y
también fue muy lindo el aprendizaje de darme cuenta cómo era la vida en el campo. Bueno,
esto lo hice y duró de una manera mucho más elocuente y lucida, que es con el siguiente
fragmento. Fui a los bosques porque quería vivir deliberadamente, enfrentar solo los
hechos esenciales de la vida y ver si podía aprender lo que ella tenía que enseñar. No
sea que cuando estuviera por morir descubriera que no había vivido. Qué simple, pero qué
qué lindo, qué bien escrito eso.
Lo que viajar cambia en uno
Viajar solo, conocerse y soltar expectativas ajenas
Eso es lo que quiero hacer en este podcast, compartir un poco de literatura, de inspiración, de cosas que aprenden al viaje, porque puede ser una una revolución interna fundamental para encontrar una nueva profesión, para encontrar
una segunda casa, para lo que sea. Algunas veces nosotros, como chilenos por lo menos,
estamos muy atados a lo que tenemos que hacer, a lo que la gente espera de uno y al salir uno
se libera de esa mochila y es súper liberador, es como uno se encuentra con uno de una manera
súper crua y sobre todo si viajas solo te terminas de conocer así de una manera brutal
y eso es súper rico y te convierte en una persona más independiente, con más confianza en
ti mismo. Las decisiones todas son son tuyas y la vida se vuelve más simple.
La soledad como tesoro y la gente que se queda contigo
Yo actualmente, por ejemplo, la soledad es algo que es un tesoro, no es algo malo. Me he aprendido a creer y siento que ha sido tal vez el gran regalo que me ha dado el viajar. Esto junto con la gente
que uno va conociendo en el camino, personas que lamentablemente parten físicamente por
que hay muchas de ellas que son tan distintas y que en situaciones normales jamás uno la hubiera
conocido y esas personas se te quedan ahí. Esos fragmentos de ellas te quedan y así como uno
deja algo de uno en algunos lugares, yo estoy seguro. Por ejemplo, parte de mi alegría yo
que se quedó en Brasil y se quedó allá para siempre, una parte de mi ingenuidad. Pero bueno,
esa es otra cosa. La gente, hay personas que te acompañan para siempre y eso es lo rico,
al final, tal vez la parte principal del viaje.
Idiomas, trabajo y aprendizaje: lo que el viaje también te enseña
Otra parte ya más como de lo que podría ser el
de utilidad son aprender idiomas. El inglés está en todas partes en lo que viene a ser el viaje.
A mí me ha tocado trabajar en hostales, en Brasil también y ahí el idioma es el inglés. Uno lo
aprende sí o sí, donde sea, donde sea, el inglés es el idioma rey y si no, en otras
situaciones como en Brasil o también en Francia uno aprende las lenguas del país en el que está.
Ya sea por osmosis, pero te entra con mayor o menor intensidad, pero se aprende. Al final yo
creo que, y lo he visto con algunas personas, que han hecho carreras viendo afuera. No sé,
por ejemplo un amigo que es un chef, que tengo ahí un artículo, una entrevista en mi blog,
que hizo carrera completamente a través de la working holiday en Nueva Zelanda, Canadá,
Dinamarca, Alemania y ahora está con sponsor en Australia y habrá trabajado, no sé, tres meses,
seis meses en Chile. Y bueno, las cachó y dijo aquí no pagan bien, no valoran mi carrera,
y bueno, me voy y aprendo afuera y aprendo inglés. Y la hizo, como tantos chilenos que
la han hecho y que esta no es la primera generación, pero yo creo que sí es la generación
donde los testimonios están más al alcance.
Este podcast no idealiza el viaje: busca algo más profundo
No endiosar el viaje: cada motivo produce un resultado distinto
Y eso es lo que quiero intentar rescatar acá,
no solo el mío, que es simplemente un mísero testimonio de alguien que se metió en el vino y
que se pegó mil porrazos en el camino. A mí me robaron, me clonaron la tarjeta,
me estafaron. Me han hecho de todo. Bueno, no de todo tampoco, pero bueno,
la la ha pasado mal, pero al final son cosas menores y uno termina aprendiendo en base a la
vivencia. Y eso es lo que quiero compartir acá. No pretendo hacer coaching, nunca tan pretencioso,
y esto es solo un capítulo, el piloto, por eso tanto yo, yo, yo. Obviamente van a ver más
capítulos de yo, yo, yo, pero pretendo en el futuro tener invitados por temas. Por ejemplo,
podría ser el lo de reconversión profesional, con los voluntariados también. Wow, eso en verdad
hay tantas formas. Tampoco quiero caer en esa, en prostituir el viaje, que es algo que si
hacen otras redes sociales que parecen catálogos de modelo, más que cualquier cosa. Así que por
eso este formato me motiva mucho, este formato podcast en el que puedo atacar más, en más
profundidad los temas que me interesan, que es sobre todo esto de no endiosar el viaje,
que sí es algo que lo creo que es una revolución interior de cada uno, pero no va a cambiarte.
Si tú vas a viajar por el solo hecho de, bueno, cada uno tiene sus motivos, pero si vas a hacer
una working holiday y solo vas a ser Lucas, no pienses que vas a aprender otra profesión y
te vas a decodificar la matrix.
A quién le habla realmente En el Camino
No, en el final tu motivo de hacer Lucas va a ser el que va a
mover tu viaje y los resultados van a ser eso, vas a ser Lucas y vas a volver, lo que no tiene
nada de malo, pero yo quiero, me dirijo a los que también, sobre todo están, se sienten mal,
vuelvo a los tambores, a los que en las noches les cuesta dormir y se sienten mal,
se sienten que están atrapados, que no tienen salida, que no pueden hacer algo que les guste,
a eso yo sobre todo le hablo, a los que cuando en pequeñas ventanas de viajes que tienen en un
trekking se sienten conectados o algo más grande que uno, a esos sobre todo les hablo,
entonces los invito a que sigamos aquí conectados para discutir de viajes,
reinventarse de segundas oportunidades de literatura y de ver las cosas con tus propios ojos,
así que eso, hasta la vuelta, chau.
