Episodio 19 – El camino abierto – Walt Whitman

El camino abierto – Walt Whitman

Capitulo Poético en el que hablo de Independencia de la sociedad y la búsqueda del camino significativo de la vida.

Me apoyo leyendo al viejo de barba blanca, Walt Whitman,  y su poemario Hojas de hierba,  específicamente los poemas Canto al camino abierto y ¡Oh yo! ¡Oh vida!  Además de sus contemporáneos, Emerson,  Thoreau, y la película La Sociedad de los Poetas muertos.

(www.enelcaminopodcast.com) (@enelcaminopodcast)

Y si te quedas con ganas de más :

Derechos y agradecimientos de la música:

camino abierto

Transcripción: Episodio 19 – Walt Whitman – El camino abierto

Antes de iniciar. Paso un rápido aviso, he creado una sección  de libros en el sitio oficial de programa enelcaminopodcast.com. En esta sección estoy agregando todos los libros mencionados en el programa, divididos por categorías, con links directos a Amazon. Me hubiera gustado que fuese directamente con alguna editorial, pero bueno, Sudamérica y su subdesarrollo con el colaboracionismo, todavía están en la época de los señores feudales, . Vaya que si hasta Amazon tiene un programa de afiliados, y dan comisiones.  Amazon! 

 

Así que si quieren ahondar en los autores que cito en el Podcast, en esta sección revelo mi naipe de ideas y de paso ayudan al viejo Nico a seguir independizandose.

 

Dicho esto, empecemos.

 

En esta segunda parte del episodio Independencia; más experimental, donde voy a leer poesía de Whitman. Quiero alejarme un poco de la seriedad de la responsabilidad , el caos y el orden, que he  mencionado en el capítulo anterior.

 

Y acercarme al éxtasis, a los sentimientos positivos y la lujuria de vivir. Es por eso que inicio con mi querido compatriota Roberto Bolano. 

 

El éxtasis es difícil de describir; y difícil de soportar. Pero sobretodo; si realmente te metes en él, te quemas. Es el éxtasis que sentía Rimbaud adolescente corriendo por las rieles del tren escapando a París.

 

Pero también es Van Gogh cegado por el sol en paisajes de lavandas y girasoles enloqueciendo en el campo provenzal, es Miguel Angel quedando ciego pintando la capilla sixtina.

 

El éxtasis también se puede alcanzar maduro, cuando el peso de la vida se asimila con significado y sobretodo amor. Es el recorrido con sentido que nos vuelve inconscientes del peligro, es nuestro camino, nuestro camino independiente.

 

Es la belleza más vivida y palpable de entrar a lo desconocido. Es Walt Whitman y su poemario Leaves of Grass, o Hojas de hierba.

 

Y al apoyarme en Whitman, me cuestionaba cómo abarcar las lecturas de sus poemas, en su inglés original o en una traducción al español.  Un amigo al compartirle mi resquemor de no querer pasar por pretencioso y leer en el inglés me dijo “ Imposible que le gustes a todo el mundo.” Y tiene razón, eso es parte de ser independiente también. Regirme por mis convicciones.

 

Y mis convicciones son que en estos tiempos hay que ser más autodidacta que nunca. Por eso leeré los versos en inglés, seguido por una traducción. No lo hago porque pretendo enseñar inglés, no. Solo lo hago para incentivar a que si tienen ya un nivel decente del idioma que sea, se atrevan a dar el salto e inicien a leer textos originales. 

 

El leer en otros idiomas te fortalece el vocabulario, y sobretodo es el encuentro más fiel e impoluto con el texto original. Es además, un encuentro constante con lo desconocido, y van a ver que si realizan este ejercicio constantemente , en el mediano plazo van a estar leyendo muy de corrido en una lengua extranjera. 

 

Y como básicamente lo que busco es incentivar lecturas que me han servido a mi. Tengo que ser fiel con esa inspiración, y contarles dentro de lo posible mi experiencia con  Walt Whitman y su poemario Leaves of Grass, en inglés.

 

Dicho, esto empecemos.

 

Afoot and light-hearted I take to the open road,
A pie y ligero de corazón, tomo el camino abierto

Healthy, free, the world before me, 

Sano, libre, el mundo ante mi

The long brown path before me leading wherever I choose. 

La larga ruta cafe, llevándome donde elija

Henceforth I ask not good-fortune, I myself am good-fortune, 

Por lo tanto, no pido buena fortuna. Yo soy buena fortuna

Henceforth I whimper no more, postpone no more, need nothing, 

Por lo tanto no me quejo más, no pospongo más. No necesito nada

Done with indoor complaints, libraries, querulous criticisms, 

Hastiado de quejas del interior, bibliotecas, y críticas quejumbrosas

Strong and content I travel the open road. 

Fuerte y contento viajo el abierto camino

 

Walt Whitman – Song of the Open Road

 

Como decía en el capítulo de la importancia de las historias, un libro si es valioso, tiene muchos hijos. Es un portal. Y Leaves of Grass es una de las fundaciones de la literatura Americana. De ese Estados Unidos de mediados del siglo XIX, pujante, innovador, creativo. Sinónimo del nuevo mundo, donde todo es posible.

 

Pero también de una nación en sus albores, una nación definiéndose. El Estados Unidos de la guerra civil, que involucró a Whitman como voluntario en el hospital en Washington DC, curando heridos por tres años. El mismo Estados Unidos, que asesinó a Abraham Lincoln, el primer presidente de una lista de 4, que han sido asesinados en ejercicio. El mismo presidente que abolió la esclavitud, y al que Whitman le escribió 

Oh captain my captain. 

 

Recuerdo haber comprado este histórico poemario de Whitman. Leave of Grass; no sabía por dónde iniciar, tantos poemas. Abrí al azar el libro y me encontré con Song for the Open Road.  Y fue como si me hiciera una radiografia a mi espíritu. 

 

Era claro al leer este poema, que Whitman había experimentado el éxtasis viajero del nómade que se siente parte de todo y esclavo de nada. 

No necesito pedir buena fortuna, yo hago mi fortuna. Es tomar la vida por los cojones, hacerse cargo con nobleza y entereza.

 

A foot and light hearted I take to the open Road. Healthy free the world before me. A pie y ligero, tomo el camino abierto. Sano y libre, el mundo delante de mí.

Y aquí quiero ahondar en esa palabra light-hearted, que en español se traduce como ligero, pero que es intraducible, porque literalmente es ligero de corazón. Los anglófonos también utilizan kind-hearted.

 

Y aquí recuerdo a Borges que decía que el inglés era una lengua más potente que la castellana, ya que es más directa, más eficiente si pudiéramos decirlo.El castellano tiende a ir más  hacia las florituras, a engalardonar, a lo pomposo. El inglés es más simple, conciso según Borges, y en este caso tiene razón. Light-hearted me parece muchísimo más hermoso y funcional que con el corazón ligero. Es más poético y evoca un estado, un carácter, que es precisamente al que se enfrenta Whitman al camino. Henceforth I ask not good-fortune, I myself am good-fortune. Por lo tanto, no pido buena fortuna. Yo soy buena fortuna.

 

Como vemos, la versión original en inglés es más profunda. Como siempre.

 

Continúo ahora con la cuarta estrofa de este enorme poema. Song of the Open Road.

 

The earth expanding right hand and left hand, 

La tierra expandiéndose hacia la derecha y hacia la izquierda

The picture alive, every part in its best light,
La imagen viva, toda parte en su mejor luz

The music falling in where it is wanted, and stopping where it is not wanted, 

La música formándose donde es querida, y pausada donde no lo es

The cheerful voice of the public road, the gay fresh sentiment of the road. 

La alegre voz del camino público, el feliz y fresco sentimiento del camino

O public road, I say back I am not afraid to leave you, yet I love you, 

O camino público, te repito no tengo miedo de dejarte, sin embargo te amo,

You express me better than I can express myself, 

Me expresas mejor de lo que me expreso yo mismo

You shall be more to me than my poem. 

Debes ser más para mi que mi poema

 

I think heroic deeds were all conceiv’d in the open air, and all free poems also, 

Creo que hechos heroicos fueron concebidos en el aire abierto, y también, todos los libres poemas

I think I could stop here myself and do miracles, 

Creo que puedo parar aquí, y hacer milagros

I think whatever I shall meet on the road I shall like, and whoever beholds me shall like me, 

Creo que quien sea que conozca en el camino, me gustará, y quien sea que me contemple le gustare

I think whoever I see must be happy. 

Creo que quien  yo vea debe ser feliz

 

Podemos sentir el éxtasis Whitmaniano, de sentir ese estado de gracia, ser uno con el camino, la tierra, el aire, la naturaleza, y las personas que le salen al encuentro. Pareciera naive, ingenuo, pero simplemente es un hombre libre, asumiendo toda su independencia en la naturaleza, sin miedos. O public road, I say back, I am not afraid to leave you, yet I love you. You express me better than I can express myself.  O camino, te repito. No tengo miedo a dejarte, sin embargo te amo. Me expresas mejor que yo mismo.

 

Es una declaración de amor. Te amo, pero no te necesito, a pesar de que me expresas mejor que yo mismo.

 

The earth expanding right hand and left hand, 

La tierra expandiéndose hacia la derecha y hacia la izquierda

 

Whitman está achicando lo desconocido, está haciendo suyo el mundo. No como influencer de instagram posando en selfies en algun punto turistico. No, el va a pie, lento, pero con determinación.

 

Whitman publicó Leave of Grass con 37 años. No era un adolescente soñador. Era un hombre ya maduro con una profesión, periodista, quien le tocaba viajar por trabajo y que entendía lo elemental de la vida. Y claro, también sonador. Me revuelve el estómago cuando se utiliza esta palabra de manera peyorativa. Imaginense su vida sin sueños, que cosa plana y agria seria. La gracia eso sí, está en pasar a los hechos.

 

Song of the Open Road está dividido en 15 estrofas, es un poema de unas ocho páginas. Donde, de la estrofa 1 a la 8, Whitman habla en primera persona, es el viajero que emprende solo, el llanero solitario. Si alguien se suma, bien, y si alguien lo rechaza bien también.

 

Pero ya en la octava estrofa nos habla del flujo del alma, para a partir de la novena estrofa hasta la 15ava terminar buscando compañía. A partir de la novena estrofa Whitman cambia el I por el We, el yo por el nosotros.

 

Estrofa 9

 

Allons! we must not stop here,

Vamos no debemos parar aquí

However sweet these laid-up stores, however convenient this dwelling we cannot remain here,

Independiente de lo dulces que son estos albergues e independiente de lo conveniente de estas moradas, no podemos permanecer aquí,

However shelter’d this port and however calm these waters we must not anchor here,

Independiente de lo resguardado de este puerto e independiente de lo calmo de estas aguas no debemos anclar aquí,

However welcome the hospitality that surrounds us we are permitted to receive it but a little while.

Independiente de la bienvenida la hospitalidad que nos rodea, sólo se nos permite recibirla por un breve lapso.

 

Se inicia con allons, que es vamos en francés. Independiente de la buena hospitalidad que se reciba, al buen viajero se le permite recibirla solo por un breve lapso.

 

Y eso es algo muy antiguo. Ya los griegos en la época de la Odisea, o sea hace alrededor de 3 mil años mencionaban la obligación de darle acogida al forastero. Por camaradería, pero por también miedo a visitas de Dioses  haciendo pasar por humanos. Esto también me lo mencionó Jota, el entrevistado en el episodio de la hospitalidad musulmana, donde fue tratado como un familiar más en múltiples locaciones en Irán. La hospitalidad es importante.

 

El viajero deja de ser viajero si abusa de la hospitalidad. Y por triste que parezca dejar los hermosos encuentros del camino, debe hacerse fuerte y recordar que el movimiento es lo que importa. Esto es terrible para los que le temen a la soledad.  

 

“To go into solitude, a man needs to retire as much from his chamber as from society. I am not solitary whilst I read and write, though nobody is with me. But if a man would be alone, let him look at the stars.”

  • Para adentrarse en la  soledad, un hombre necesita retirarse tan lejos de su pieza, como de la sociedad. Yo no soy solitario cuando leo y escribo, aunque nadie esté conmigo. Pero si un hombre quisiera estar solo, dejalo mirar a las estrellas”

Ralph Waldo Emerson

 

A diferencia de sus grandes próceres que fueron sobre todo Emerson, y en menor medida Thoreau, Whitman tuvo menos reconocimiento en vida. Su estilo más directo, y sobretodo su poesía en verso libre, en una época donde había que rimar todo, le costó la aceptación de la crítica. 

 

Hay que recordar que la poesía nace para ser contada, narrada, antes que leída. 

 

Song of the Open Road, como el entero poemario Leaves of Grass fue tardíamente aclamado. Para mi, debe ser mi poema favorito, es la grandeza del movimiento, y de la independencia.

 

Muchas veces después de un largo viaje; recuerdo haber respondido al clásico “Y cómo estuvo el viaje?” Como si se pudiera responder una pregunta así en menos de un par de horas. Lo que sumado a mi poca apertura y hermetismo, nunca permitió responder más que “mmm si, bueno” 

 

La respuesta correcta hubiera sido deslizar lentamente el poemario de Whitman abierto en Song of the Open Road sobre la mesa ¿ Podría alguien discutirlo? 

 

Y aquí dando vuelta la página con Song of the Open Road, pero no con Whitman, vuelvo a ese éxtasis más adolescente. Porque tal vez parecerá abstracta la poesía, demasiado interpretable para los más racionales.

 

Por eso acudo a la película Dead Poets Society, o la sociedad de los poetas muertos.

 

Hace poco volví a  ver esta película que tanto me impresionó cuando tenía alrededor de 16 años. El colegio de hombres, las tradiciones, la represión, y el hasta antes desconocido Carpe Diem. Ah, y Robin Williams, por favor, que actuación.

 

Dos de los autores que más han influenciado a este Podcast, son constantemente citados en esta película, Thoreau y Whitman. Las ideas enamoran, y sin saberlo Thoreau ya me había embrujado con :

 

I wanted to live deep and suck out all the marrow of life

 

Quería vivir profundamente y chupar la savia de la vida.

 

Tuvieron que pasar años, morir muchas cosas para volver donde me había desviado con 16 años. Fue gracias a los textos de estos autores que de a poco he logrado una paz conmigo mismo. No reniego del camino hasta ahora recorrido, pero sigo en una búsqueda del tiempo perdido al escuchar más los tambores de Thoreau.

 

El tiempo da perspectiva y ahora  comprendo la profundidad de cuándo Mr Keating, interpretado por Robin Wiliams, llora al leer Fui a los bosques para vivir deliberadamente de nuestro Thoreau luego de la tragedia de la película.

 

Nada más noble y peligroso que querer vivir deliberadamente, e intentar convertirte en lo que debes convertirte. Es una película hiper real. Por qué Carpe diem, que es vivir el momento, tomar la vida por los cojones, sin importarle el mañana, es peligroso. Mejor aprenderlo cuanto antes, a través de riesgos y dándole sentido a tu vida. Buscando tu autenticidad.

 

La película podrá no estar basada en una historia real. Pero es más real que yo mismo, es una meta historia. Tiene al arquetipo del papá tirano o rey tirano, el arquetipo del joven que se descubre y debe alcanzar su potencialidad, además del sabio que te empuja a la aventura como Mr. Keating o Robin Williams, quien podría ser Gandalf o Dumbledore en un mundo de ciencia ficción.  Y claro, el regalo  de descubrir con tus pares la belleza de vivir. Todo con el telón de la grandiosidad de la juventud, y el encanto de la poesía.

 

Volviendo a Bolaño, él tiene razón, el que se mete en el éxtasis se quema. Esa lujuria de vivir va para ambos lados, y la moneda precisamente puede caer para los dos lados, y generalmente toca perder. Es peligroso vivir con grandes esperanzas, tener grandes anhelos. Pero no hay nada que rompa más el espíritu que darse cuenta de no haber sido fiel a ese joven con grandes sueños. Al final, como sea ese niño o joven te va cobrar esa traición.

 

Nunca es tarde para escucharlo y hacer las paces.

 

Sociedad de los Poetas muertos – Poetry Robin Williams

 

¡Oh, yo! ¡oh, vida!

De sus preguntas recurrentes,

del desfile interminable de los desleales,

de las ciudades llenas de tontos,

de mí mismo por reprocharme siempre (pues,

¿quién es más tonto que yo, y quien más desleal?),

de los ojos que en vano ansían la luz,

de los significados de las cosas,

de la lucha siempre renovada,

de lo malos resultados de todo,

de las multitudes pesadas y sórdidas que me rodean,

de los años vacíos e inútiles de los demás,

con los demás entrelazado,

la pregunta, ¡oh, yo!,

la pregunta triste que vuelve

¿qué de bueno hay en medio de estas cosas,

Oh, yo, Oh, vida?

Respuesta:

Qué estás aquí – que la vida existe y la identidad,

Que la poderosa obra continúa, y que tú

puedes contribuir con un verso.

 

Que la poderosa obra continúe, y que tú puedas contribuir con un verso. 

 

¿Cuál será tu verso?

 

Agregar un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos requeridos están marcados *

Select your currency