Soledad

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Episodio 2 – Soledad

 

soledad

 

Transcripción

“Si vas a intentarlo, anda hasta el final

 Si no, ni siquiera comiences,

si vas a intentarlo. Anda hasta el final.

Esto puede significar perder novias, esposas,

parientes, trabajos, quizás tu cordura,

anda hasta el final

Esto puede significar no comer por tres o cuatro días

Esto puede significar congelarse en la banca de un parque

Esto puede significar la cárcel.

Esto puede significar burlas, ridículo, soledad

La soledad es un regalo

Los demás son una prueba de tu resistencia

y de cuánto quieres realmente hacerlo

Y lo harás a pesar del rechazo y de las desventajas

Y será mejor que cualquier cosa que hayas imaginado

Si vas a intentarlo, anda hasta el final

No hay otro sentimiento como ése

 Estarás a solas con los dioses

y las noches se encenderán en llamas

Hazlo, hazlo, hazlo.

Hazlo hasta el final, hasta el final

verás la vía directo a la risa perfecta.

Es la única buena lucha que hay”

Charles Bukowski, Roll the dices.

 

Hola gente. Empezamos así, intenso, porque estamos en un tiempo intenso.

Si bien no me gusta hablar de cosas que no manejo, no soy epidemiólogo. Esta palabra que se puso de moda últimamente, pero tampoco me puedo hacer el gil como si nada. El corona Virus me tiene confinado hace 9 días. Hace 9 días que no salgo a la calle. Me abastecí bien, he estado viendo cosas por internet que bueno, al menos aquí en Francia ha ido funcionando más o menos, no del todo bien como me gustaría, pero bueno, aquí estoy. Entonces, antes de iniciar ya de lleno el episodio de Soledad, me gustaría hacer la reflexión y un pequeño homenaje a todos esos, esos valientes, a esos despreciados y llamado hippies que han seguido ese estímulo sagrado de crear, de hacer música, de hacer películas. A los actores, a los escritores, poetas, a todos ellos que no están llenando el día. Les quiero agradecer porque aquí por lo menos a la ocho se le agradece a la gente de la salud, a los que están en la primera línea y vendiendo, trabajando a las tiendas. Pero nadie se acuerda de estos héroes. Que no llenan los días. Así que aquí un pequeño homenaje para ellos.

 

Muchas gracias. Entonces, la soledad.

 

Primero quiero hacer un alcance, porque probablemente lo que están sintiendo muchos de ustedes en este confinamiento, cuarentena, como quieran llamarlo, es más que una soledad, un aislamiento.

Y esto es lo que deberíamos intentar de evitar no caer en la soledad, que es algo, que es peor.

Por ejemplo, bueno, para hacer el alcance en esta diferencia, la soledad, uno puede sentirla estando con más gente, estando por ejemplo en una actividad social, como en el trabajo, en una reunión o cualquier situación en que uno en realidad ni siquiera se siente con la compañía propia. Se siente tan solo, tan poco acompañado, con tanto ruido externo, estímulos que contaminan, que uno dice wow. Ni siquiera puedo contar conmigo mismo en esa reunión o instancia que uno sale con ganas de volver a la casa y escuchar música o caminar solo y para sentirse acompañado. Por lo menos con uno mismo. Entonces ese el ejemplo más extremo, de que el gregarismo lleva a la soledad.

El cambio, bueno, es tal el otro con tal ejemplo que es en el que uno, estando totalmente aislado de otras personas, puede sentirse súper acompañado.

Puede sentirse por ejemplo en un tracking viendo montañas, paisajes, volcanes, lagos En esa instancia uno siente que se conecta con algo más grande que es la naturaleza y bueno, ya uno ya está con uno mismo y con esta elevación espiritual que quien ha hecho un tracking, o esta gente que me cuenta que hace Surf por ejemplo, o deportes más al aire libre, lo pueden sentir.

Entonces esto es súper relativo, lo de sentirse solo. Y empecé con Bukowski, porque es uno que nos puede enseñar mucho de no caer en la soledad, en el aislamiento.

Sí, fue un autor súper autodestructivo. Podría uno decir que despreciaba a la gente, que lo único que necesitaba era el alcohol y bueno, las carreras de caballo y una que otra mujer de paso.

Pero en este poema el rol de dices, hay algunos versos fenomenales, en el que habla de una soledad, de un aislamiento que es más de sacrificio, más de más de lucha. Y sin caer en lo en lo dramático cuando él menciona de perder novias, familiares, esposa, parientes y de caer en la cárcel, dormir en el parque, de las burlas de lo ridículo, al final todo eso es un sacrificio.

Y sobretodo habla de la soledad, que es casi una apología a la soledad. No estoy yendo a eso, sino estoy yendo a lo a la lucha, la resistencia, ese momento donde uno se queda solo y solo te toca creer en ti a pesar de las probabilidades.

Y aquí vienen unos versos que son espléndidos que son:

 

y será mejor que cualquier cosa que hayas imaginado

No hay otro sentimiento como ese.

Estarás a sola con los dioses

y las noches se encenderán en llamas

Llevarás la vida a la risa perfecta

Es la única buena lucha que hay”

 

Aparte de ser súper potente, tiene mucho de verdad. En mi caso lo relaciono completamente con el momento. Cuando me vine a Francia, me vine al campo sin saber francés, me vine en ese momento acompañado pero me quedé solo. Me. Me patearon a los dos, tres meses estando en Francia con un proyecto.

 

Y te toca luchar y te toca meterle ¿Por qué? Porque hay que ver la foto desde arriba y no pensar que una persona te va a hacer depender, manejar tú tu plan, tu vida al final.

 

Y cuando la pasé tan mal en esos primeros meses, sintiéndome súper aislado porque estaba aislado, más encima en el sur de Francia, en el campo. No tenía con quién hablar y no tenía ni cómo desahogarme.

 

Pero pasaron los meses y me empecé a sentir mejor. Claramente, aprendí un poco francés y vinieron las vendimias. Llegó esa vida en comunidad y sentí un poco esa sanación o esa lucha que habla Bukowski, que es la única que vale la pena.

 

Sabiendo que yo quería aprender el vino, sabiendo que quería meterme, que quería por lo menos intentarlo. Que el camino a estar en el campo me estaba gustando. Y todas esas pequeñas victorias que tenía a diario a diario, me iban haciendo crecer una energía, una fuerza interna que no conocía que tenía.

 

Y en las noches cuando en que me tocó hacer una vendimia, en la que por dos semanas estuve durmiendo en carpa, y me quedaba solo después de compartir con los demás. Y me iba a mi carpa y salían la estrella y sentía que la noche se encendían llamas y que esas llamas eran sólo para mí y. Y ahí sí, sí conocí la sonrisa perfecta que habla él.

Y sentí que todo valía la pena. Pero es un momento. Un pequeño momento que se va, que se evapora. Eso es una sombra del éxtasis.

Pero que lo vale todo. Son esos momentos permanentes.

 

Lo que quiero decir al final, sin caer en esta este drama e intensidad, que ahora en estos momento de aislamiento, no, yo no digo que tiene que ser en el vino, digo lo que sea, pero cada uno tiene que aprovechar esto.

 

Este aislamiento como un paréntesis y encontrarse con un poco con uno de esos proyectos que estaban ahí ya olvidados en eso, esos sueños olvidados que no es el momento de sacarlo a flote y de intentar de hacer algo por ello.

 

Puede ser lo que sea aprender el idioma de planificar un viaje. No sé. Atreverse a hablarle a alguien que te gusta o lo que sea. Pero aprovechar.

 

Ojo, que esto no es una apología al aislamiento. El aislamiento al extremo es malo. La soledad al extremo es muy mala y lo peor es que es muy difícil volver de ello. Aquí otra cita bukowskiana, en la que le preguntan:

¿Odias a la gente?

No, no la odio, pero me siento mejor cuando no están alrededor.

 

Me ha pasado un poco que me aislé tanto que hoy me cuesta un poco. El Nico, de hace diez años me acuerdo cuando la primera vez que viajé, cuando estuve en Australia. Hablaba con toda la gente, con todos los backpack, cada una de esas historias, me fascinaba. “Ah, eres de Holanda y les preguntaba cosas de no sé, de Japón. Oh eres de Kenia o eres de Estados Unidos, y me interesaba.”

 

Hoy como que no es que haya perdido ese asombro, pero sí soy mucho más cauto al momento de meterme con involucrarme con la gente.

 

Tal vez me acostumbré un poco a partir como que la gente casi toda es de paso y por lo mismo, como que tal vez no vale la pena tanto involucrarse sentimentalmente con gente, ya sea en todo tipo, pero eso no está bien. Esta es algo con lo que lucho a diario y por suerte tengo a alguien. Que me ayuda con respecto a eso, alguien muy social que me saca, que me recuerda que es verdad que hay que compartir la felicidad.

 

Muchos viajeros disfrutan más el viajar solo, y los comprendo. Yo no lo sé, no lo sé, es distinto simplemente, pero el viajar solo te da más independencia, más libertad. Las decisiones son todas tuyas. Uno se aprende a conocer tantísimo, en un montón de ámbito. Uno se encuentra contando historias o cosas de uno que nunca había contado, porque cambia todo.

 

Si yo le cuento a alguien de no sé, de Rusia o no sé qué país que no conoce nada de Chile y le cuento que vengo de Viña del Mar, tengo que cambiar mi historia, o sea la forma de contar porqué digo “soy de Viña del Mar” y eso no significa nada. Soy de Chile. Eso no significa nada. Entonces eso, eso es súper rico de viajar solo.

 

Pero hay que acordarse que hay un camino después que si uno lo recorre. Es difícil volver. Es difícil, porque uno se acostumbra tanto a ir solo, a ser independiente en todo momento que ya no puede tomar decisiones con otra gente y eso, eso está mal.

 

Entonces hay dos tipos de aislamiento. El primero, el que habla de Bukowski, un poco el de lucha, de resiliencia, que lo veo positivo. Y está el otro, el que también vi en un poema de bueno, en un escrito de la poetisa Alejandra Pizarnik.

 

Esa poetisa argentina dice lo siguiente:

“Pero le pasó a Kafka. Lo que a mí se separó fue demasiado lejos en la soledad y supo, tuvo que saber que de allí no se vuelve. Se alejó. Me alejé.”

 

Entonces hay que tener un poco cuidado con este endiosamiento al que veo en algunos viajeros del viajar solo.

 

Sí, es bueno estar solo, viajar y todo, pero hasta cierto punto. Pero bueno, hablo de dos casos un poco extremos.

 

Uno, Bukowski ahí, casi luchando por su vida de una manera súper dramática en ese poema y este no menos dramático de Pizarnik, de la soledad, una soledad mucho más melancólica y que lleva a la depresión. Entonces sean más Bukowski, sea menos Pizarnik.

 

Pero de todas formas, ninguno de estos ejemplos. Es tan claro. Creo que hay un pintor del que me hablaron para este tema, que es Edward Hopper, un pintor americano de New York, bueno, estadounidense, para los que se enojan, aaah imperialista.

 

Este es un pintor de los años, bueno, del modernismo del siglo XX, que conoció como el pintor de la de la soledad. Quién empezó y se inició con cuadros más y poco ya motivados por el impresionismo.

 

Con todo esto que venían haciendo los franceses a finales del siglo XIX y que con mucho paisaje, puntillismo, etcétera, pero que derivó, a medida que fue cambiando un poco el modo de vida americano, sobretodo con el sueño americano y la depresión, a pintar cuadros con gente sola básicamente, pero en espacios urbanos, que creo que es lo que no está pasando a todos nosotros.

 

Con gente aislada en espacios, en mesas sin comida, en bares sin cerveza, en teatros sin gente ni actores, en bencineras sin autos. Entonces, es la desolación total y te transmite mucho esa desolación y del sueño americano. De esa ilusión del sueño americano, que realmente, para muchos no es realizable.

 

Entonces son los sueños rotos, sueños quebrados, que no son alcanzados.

 

Y ahí están esas miradas perdidas en la nada, como gente esperando que llegue algo que no va a llegar nunca. Y eso es lo que tenemos que evitar.

 

Es también otra soledad que hay que evitar, que es dañina, no meterse tanto en tanto rollo, sino. Sino hacer más cosas.

 

Entonces vuelvo, sean más Bukowski. Menos Pizarnik, menos Hopper.

Pero no sean Bukowski con su relación con el copete. En esta situación un poco de encierro, puede ser depresivo y se les va todo el día haciendo nada. Así que hacer más cosas, actuar, incluso un poco como el náufrago, otro que se vio en situaciones extremas. Hablo de la película de Robert Zemeckis, donde el protagonista es Tom Hanks. Donde se encuentra en esta isla solo, luego de naufragar y termina sobreviviendo, adaptándose a las circunstancias e incluso escapando de la isla, pero no antes de sufrirla y incluso teniendo amigos imaginarios. No digo que tengan amigos imaginarios, pero sí que se ocupen e inspiren, se inspiren, lean, escuchen música, vean películas, series e incluso hoy aquí he visto que hay exposiciones porque que se están haciendo por internet en algunos museos, por lo menos aquí en Francia.

 

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